- PROYECTO: Vivienda unifamiliar
- LOCALIZACIÓN: Maó - Menorca
- FOTOGRAFIA: Shot Menorca Laura Tomás

Casa HE
CASA HE
Bernat, promotor de esta intervención, llega al proyecto con una premisa tan concreta como sugerente: transformar un antiguo garaje–almacén en su vivienda habitual sin renunciar a su uso productivo. Este punto de partida —híbrido y pragmático— define desde el inicio la estrategia del proyecto: coexistencia, claridad funcional y recuperación del vacío.
El programa, deliberadamente contenido, se organiza en torno a dos decisiones fundamentales. Por un lado, preservar el garaje como espacio de trabajo vinculado a su oficio de instalador; por otro, liberar el patio posterior, hasta entonces colonizado por construcciones auxiliares, para devolverle su condición de espacio doméstico cualificado. La intervención no añade tanto como depura: sustrae, ordena y jerarquiza.
Sobre una planta rectangular y estrecha, la vivienda se articula a partir de un volumen central que actúa simultáneamente como núcleo organizador y espina técnica. Este elemento compacto concentra instalaciones y servicios, permitiendo que el resto de las estancias se adhieran a él con lógica y precisión. El resultado es una planta legible, donde cada pieza encuentra su lugar sin ambigüedad, y donde la circulación se produce de manera natural, casi inevitable.
La sección adquiere un papel protagonista. Frente al volumen central, un cambio de pavimento subraya el ámbito principal y enfatiza el doble espacio, que se culmina con una gran claraboya. Este gesto, más que un recurso formal, se convierte en un dispositivo lumínico que inunda la vivienda y establece relaciones visuales entre niveles. La casa se comporta así como un patio interior reinterpretado: un vacío articulador, atravesado por la luz, al que se asoma una ligera pasarela de vidrio que introduce tensión y ligereza en el conjunto.
La materialidad refuerza el carácter del proyecto. El uso del hierro en escalera y barandillas, llevado hasta un punto controlado de oxidación, aporta una pátina que habla del tiempo y del uso, evitando cualquier gesto excesivamente pulido. Frente a ello, una paleta de tonos tierra y teja construye una base cálida, mientras que acentos en turquesa —presentes en cocina y baños— introducen un contrapunto fresco y reconocible, casi doméstico, que humaniza el espacio.
CASA HE es, en esencia, un ejercicio de precisión y equilibrio: una vivienda que asume su condición inicial sin complejos, que trabaja con lo existente para transformarlo desde la lógica, y que se abre a una evolución futura sin perder coherencia. Atemporal, luminosa y adaptable, responde con naturalidad a las necesidades presentes de Bernat, dejando margen para las que están por venir.






